Me he pasado la vida intentando hacer cosas que valgan la pena
I have spent my life trying to do well worth things
J'ai passé ma vie essayant de faire des choses qui valent la peine

02/12/2011

La historia de Moriom. Moriom’s story


She was left abandoned on the back seat of a bus. It was a little girl just a few days old. We know nothing of her parents, but we suspect she was left because she suffers from "cleft palate", a congenital malformation of the palate and the mouth which gives the patient a deformed and almost monstrous appearance. The driver and the bus conductor got the baby to our mission, knowing that "Christians take care of these things." The parish priest, Fr. Homrich, quickly took the little girl as a priority and did everything he could so that she could be operated by a group of Australian doctors from “Aussi Bangla Smile Team”, who come every year to Bangladesh for a couple of months and operate hundreds of children for free. Homrich named the little girl, Moriom, the Muslim name for Mary. Now Moriom is cured; in a few months her scars will disappear and she will become a beautiful young lady. When recovered, she will be given in adoption to a trustful Muslim family, where she will be a daughter. Lord, thank you for putting so many wonderful people around: those who brought the girl, P. Homrich, the Australian doctors, the cook at the mission who is raising the baby, the family that will adopt her ... God, how much to learn from the good people!

Before. Antes
After. Después

La dejaron abandonada en el último asiento de un autobús. Era una niñita de apenas unos días de vida. No sabemos nada de sus padres, pero sospechamos que fue abandonada por sufrir “labio y paladar hendido”, una malformación congénita del paladar y la boca que confiere a quien lo padece un aspecto deforme y casi monstruoso. El conductor y el cobrador del autobús hicieron llegar a la niña a nuestra misión, porque saben que “los cristianos se ocupan de estas cosas”. EL párroco, P. Homrich, rápidamente tomo a la niñita como asunto prioritario y removió Roma con Santiago hasta que encontró unos médicos australianos pertenecientes a Aussi Bangla Smile Team, que vienen cada año a Bangladesh un par de meses y operan a cientos de niños gratis. Homrich le puso nombre a la niña: Moriom, el nombre musulmán de María. Ahora Moriom está curada, dentro de unos meses su cicatriz desaparecerá y se convertirá en una preciosa jovencita. Cuando esté recuperada del todo, será dada en adopción a una familia musulmana de toda confianza, en la que será una hija más. Señor, gracias por rodearme de gente maravillosa: los que nos trajeron a la niña, el P. Homrich, los doctores australianos, la cocinera de la misión que la está criando, la familia que la va a adoptar… ¡Dios, cuánto hay que aprender de la gente buena!

2 comments:

Anonymous said...

Hay muchas personas que son así. Viven para los demás de manera natural, pasando -casi- inadvertidos. Ellos son los imprescindibles! Y..... no miro a nadie.... AC

Antuán said...

Gracias a mucha gente buena desde el conductor del autobus, el medico, la familia y los que la recogieron que hicieron posible que crezca en un hogar feliz Morion crecera segura y agradecida. Dios se encargara de ello. Adiosle.