Me he pasado la vida intentando hacer cosas que valgan la pena
I have spent my life trying to do well worth things
J'ai passé ma vie essayant de faire des choses qui valent la peine

29/01/2012

Qué bonito es ser Hermano. How beautiful is to be a Brother


There is nothing sweeter than hearing a youth calling you "Brother". I am not going to say that everything in the life of a Brother is rose-colored; of course not. But there are things in life that may not be paid with money: for example going to sleep every night knowing that you are at the right place, doing the right work with the right people. Then there are tiredness, infidelities, sins and miseries, of course; but above all is that you're a Brother to the people, especially to the young people.
Brothers are not part of the Church’s hierarchy, that’s why our institutions or our presences are, for many people, the only contact point with the Church. People who will never enter a parish and far away from any interest in the ecclesial life, will come to us and entrust us their children’s education even if they belong to another religion, as it is the case in Bangladesh. We are the friendly, competent, educative, and close face of Jesus to many people.
After a lot of years being so, I am still enjoying every time someone calls me "Brother". If someone calls you "Father", you cannot call him father in return, you'll have to call him "Son", but if someone calls you "Brother", you can call him also brother in a symmetric relation of fraternity with regard to our common father, the Good God.

No hay nada más dulce que oír a un joven llamarte “Hermano”. No voy a decir que todo en la vida de un Hermano es de color de rosa; por supuesto que no. Pero hay cosas en la vida que no se pueden pagar con dinero: por ejemplo irte a dormir cada día con la conciencia de que estás en el lugar adecuado, haciendo lo adecuado con las personas que más te necesitan. Luego está el cansancio, las infidelidades, los pecados y miserias, por supuesto; pero por encima está que eres un Hermano para la gente, especialmente para los jóvenes.
Los Hermanos no somos parte de la jerarquía de la Iglesia, por eso nuestras instituciones o nuestras presencias son, para muchísimas personas, el único punto de contacto con la Iglesia. Personas que no pisarán jamás una parroquia y que están lejos de cualquier interés por la vida eclesial, en cambio, se acercan a nosotros, nos confían a sus hijos incluso aunque pertenezcan a otra religión, como es el caso en Bangladesh. Somos la cara amable, competente, educadora, cercana, de Jesús para muchas personas.
Después de un montón de años siéndolo, todavía me sabe a gloria que alguien me llame “Hermano”. Si alguien te llama “Padre”, tú no puedes llamarle padre a tu vez, tendrás que llamarle “Hijo”, pero si alguien te llama “Hermano”, tú puedes llamarle también hermano en una relación simétrica de fraternidad con respecto a nuestro Padre el Buen Dios.

2 comments:

adela said...

Admiración y gratitud. Me gusta seguirle Hermano Eugenio. Saludos. AC

Antuán said...

Hermano Eugenio suena bien. Es más que de sobra para sentirse bien pagado. Y sobre todo Dios si que es buen pagador les tendrá en cuenta esa maravillosa labor que hacer. Adiosle-pido