There is
nothing sweeter than hearing a youth calling you "Brother". I am not
going to say that everything in the life of a Brother is rose-colored; of
course not. But there are things in life that may not be paid with money: for
example going to sleep every night knowing that you are at the right place,
doing the right work with the right people. Then there are tiredness,
infidelities, sins and miseries, of course; but above all is that you're a Brother
to the people, especially to the young people.
Brothers
are not part of the Church’s hierarchy, that’s why our institutions or our
presences are, for many people, the only contact point with the Church. People
who will never enter a parish and far away from any interest in the ecclesial
life, will come to us and entrust us their children’s education even if they
belong to another religion, as it is the case in Bangladesh. We are the friendly,
competent, educative, and close face of Jesus to many people.
After a lot
of years being so, I am still enjoying every time someone calls me
"Brother". If someone calls you "Father", you cannot call
him father in return, you'll have to call him "Son", but if someone
calls you "Brother", you can call him also brother in a symmetric
relation of fraternity with regard to our common father, the Good God.
No hay nada más dulce que oír a un joven llamarte “Hermano”.
No voy a decir que todo en la vida de un Hermano es de color de rosa; por
supuesto que no. Pero hay cosas en la vida que no se pueden pagar con dinero:
por ejemplo irte a dormir cada día con la conciencia de que estás en el lugar
adecuado, haciendo lo adecuado con las personas que más te necesitan. Luego
está el cansancio, las infidelidades, los pecados y miserias, por supuesto;
pero por encima está que eres un Hermano para la gente, especialmente para los
jóvenes.
Los Hermanos no somos parte de la jerarquía de la Iglesia,
por eso nuestras
instituciones o nuestras presencias son, para muchísimas personas, el único
punto de contacto con la Iglesia. Personas que no pisarán jamás una parroquia y
que están lejos de cualquier interés por la vida eclesial, en
cambio, se acercan a nosotros, nos confían a sus hijos incluso aunque
pertenezcan a otra religión, como es el caso en Bangladesh. Somos la cara
amable, competente, educadora, cercana, de Jesús para muchas personas.
Después de un montón de años siéndolo, todavía me sabe a
gloria que alguien me llame “Hermano”. Si alguien te llama “Padre”, tú no
puedes llamarle padre a tu vez, tendrás que llamarle “Hijo”, pero si alguien te
llama “Hermano”, tú puedes llamarle también hermano en una relación simétrica
de fraternidad con respecto a nuestro Padre el Buen Dios.
2 comments:
Admiración y gratitud. Me gusta seguirle Hermano Eugenio. Saludos. AC
Hermano Eugenio suena bien. Es más que de sobra para sentirse bien pagado. Y sobre todo Dios si que es buen pagador les tendrá en cuenta esa maravillosa labor que hacer. Adiosle-pido
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